Esta semana el mercado recibió los reportes más esperados de toda la temporada de earnings. Alphabet, Tesla e Intel entregaron sus números el miércoles por la noche y los tres contaron historias muy diferentes sobre el estado real del sector tecnológico. El resultado fue un mercado que cerró el jueves con los tres índices principales en rojo, el S&P 500 bajando 1.21%, pero con una lectura de fondo mucho más matizada de lo que ese número sugiere.
Alphabet: números extraordinarios, castigo por el gasto
Google Cloud creció 82% interanual hasta $24.8 mil millones, acelerando desde el 63% del primer trimestre. Los ingresos totales llegaron a $119 mil millones, un crecimiento del 24%. Las ganancias por acción superaron las estimaciones. La búsqueda alcanzó niveles históricos impulsada por el Mundial de Fútbol, con 1.7 mil millones de espectadores únicos en YouTube durante el torneo. Por cualquier métrica operativa este fue uno de los mejores trimestres en la historia de Alphabet.
La acción cayó casi 7% en el after hours. La razón es una sola: el gasto de capital. Alphabet elevó su guía de capex para 2026 de entre $180 y $190 mil millones a entre $195 y $205 mil millones, y señaló que el gasto en 2027 puede ser aún mayor. El flujo de caja libre se volvió negativo. El mercado está procesando una pregunta que todavía no tiene respuesta clara: cuándo esa inversión masiva en infraestructura de IA genera retornos proporcionados al capital que se está consumiendo. Mientras esa respuesta no llegue con números concretos, cada elevación de capex va a generar la misma reacción que vimos esta semana.
Tesla: los coches caen, la energía y la IA suben
Tesla reportó ingresos de $28.24 mil millones, superando las estimaciones en 5.7%, pero las ganancias por acción de $0.33 quedaron muy por debajo de los $0.54 que esperaba el consenso, una brecha del 39%. El ingreso operativo cayó 57%. El flujo de caja libre se volvió negativo. Los créditos regulatorios, que habían sido un colchón importante para los márgenes en trimestres anteriores, se desplomaron.
El negocio de automóviles está bajo presión real, con márgenes comprimidos por la competencia global, especialmente de fabricantes chinos como BYD que siguen ganando participación de mercado. Lo que salvó parcialmente el relato de Tesla esta semana fue el segmento de energía y almacenamiento, que creció con fuerza, y los comentarios de Elon Musk sobre el robotaxi Cybercab y la expansión de Optimus, el robot humanoide. El capex de Tesla subió 142% interanual hasta $5.79 mil millones, reflejando una apuesta masiva en robótica y semiconductores. El mercado todavía no sabe si esas apuestas van a redefinir la empresa o si son una distracción del negocio central que necesita atención urgente.
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Intel: el mayor ganador de la noche que nadie esperaba
Mientras Alphabet y Tesla generaban titulares negativos, Intel entregó el reporte más sorprendente de la semana. Ingresos de $16.1 mil millones, un crecimiento del 25% interanual, aplastando las estimaciones de $14.4 mil millones del consenso. Las ganancias por acción no-GAAP de $0.42 casi duplicaron las estimaciones de $0.22. El segmento de centros de datos y IA creció 59%. La guía para el tercer trimestre fue entre $15.8 y $16.8 mil millones, muy por encima de los $15.1 mil millones que esperaba el mercado.
El dato más relevante de Intel esta semana llegó antes del reporte: la empresa confirmó que los rendimientos de su proceso de fabricación 18A llegaron al 85%, un nivel de madurez que le permite competir como fundición externa para clientes grandes. Un proveedor de nube importante ya firmó un acuerdo de manufactura con Intel Foundry. La acción subió más del 13% en el after hours. Intel lleva 163% de rendimiento en lo que va de 2026 y esta semana confirmó que la recuperación no es solo narrativa. Es ingresos reales que crecen 25% con un segmento de IA que acelera.
Lo que el mercado dice sobre el sector para lo que queda de julio
El patrón de esta semana reveló algo importante sobre el momento en que está el mercado. El flujo de caja negativo de Alphabet y Tesla no es señal de que sus negocios estén en problemas. Es la consecuencia matemática de inversiones de capital históricamente grandes en infraestructura que todavía no genera retornos proporcionales. El mercado está en el punto más difícil del ciclo de IA: ya creyó en la tecnología, ya pagó las valoraciones, y ahora espera ver los números que justifiquen esa fe.
Para la semana que cierra julio, el foco se desplaza hacia Amazon y Apple, que reportan el martes 29 y el jueves 31 respectivamente. Amazon es el examen más directo del estado de AWS y del consumidor americano. Apple llega con la presión adicional del iPhone Fold que se lanza en septiembre y las preguntas sobre si la cadena de suministro está lista. Si ambas entregan resultados sólidos con flujo de caja positivo y guías constructivas, el mercado puede cerrar julio con una narrativa más positiva de la que sugiere la caída del jueves.
La memoria fue el gran ganador silencioso de la semana. Los stocks de memoria subieron contra la tendencia el jueves, con el índice Philadelphia Semiconductor apenas variando mientras el mercado caía. Micron, SK Hynix y el sector de HBM siguen siendo el refugio dentro del sector tecnológico porque su demanda no depende de que las grandes tecnológicas decidan cuándo reducir su capex. Depende de que sigan construyendo, y esta semana todos confirmaron que van a seguir construyendo.
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